Dime que no has llevado
pegatinas de Teleindiscreta en aquellas carpetas de cartón azul con
gomas para los folios sueltos, en libretas o en los forros de los
libros... si me dices que no, es posible que los años te hayan hecho
una mala pasada y no lo recuerdes, negarlo sería un síntoma muy
triste de tú madurez. O simplemente que en los ochenta ya tenias una
edad, como para andar pegando a Diana la lagarta extraterrestre
comedora de ratas... en tus cuadernos y carpetas.
José Fernando
“coleccionando” es el colega que tiene en su poder estas
revistas, principalmente televisivas y de los años ochenta. Ha
tenido la gentileza de prestarlas para el blog. Creo que en un blog
del recuerdo y del kiosco como es éste, deberían de estar, aunque
solo sea un pequeño ejemplo.
TelePrograma es la más
longeva de todas las revistas televisivas desde 1966 hasta nuestros
días. Tiene en su historia la organización de los premios TP de oro
que se les daba a personas y personajes de la televisión, ( 1972 –
2012).
Tele indiscreta en el
primer año de salida al mercado en realidad se llamó Indiscreta,
1984. Al año siguiente se le añadió el nombre de Tele indiscreta.
Nació para hacerle la competencia a TelePrograma, que aguantó con
heroicidad el gran diseño y esas promociones de concursos, esos
póster centrales y esas pegatinas con la que se engalanaba a Tele
Indiscreta.
Series como “V” con
los lagartos malos, bueno había uno bueno y con la resistencia
contra los extraterrestres, series como “el coche fantástico” o
“La batalla de los planetas”, “EL equipo A” , “David el
gnomo” , “Starsk y hutch” o “Los payasos de la tele”... y
con titulares como “ Isabel Pantoja por primera vez en tve después
de la muerte de Paquirri”... y digo yo, que no fue la ultima en
televisión...
Decir que la revista
Pronto también se dejaba ver en aquellos años y claro está, los
más televisivos se dejaban asomar entre sus páginas, hizo algunas
promociones de coleccionables con personajes de series, cantantes...
y con suculentos premios para la chavalería.
Tres revistas de la tele
de aquellos años ochenta que los más jóvenes disfrutábamos y que
a día de hoy las disfrutamos de nuevo con ese regusto de la
nostalgia, como los buenos caldos, con el paso de los años.